Documento sin título
Extremófilos
|

Bacterías psicrófilas
son capaces de volver a la vida después de 32.000
anos de letargo… |
Los
extremófilos (amantes de las condiciones extremas)
son microorganismos que viven en condiciones extremas,
entendiéndose por tales aquellas que son muy
diferentes a las que nosotros vivimos. Estos organismos
cuentan con enzimas (catalizadores biológicos)
que ayudan a les a funcionar en las circunstancias extremas
de su entorno. Estos catalizadores sintéticos
o enzimas, que son proteínas y que aceleran las
reacciones químicas sin alterarse, permanecen
activos cuando otras fallan ante condiciones extremas,
eliminando la necesidad potencial de ciertas precauciones,
aumentando así su eficacia. Las enzimas se emplean
en aplicaciones que van desde la producción de
edulcorantes y "ablandado" de pantalones vaqueros
a la identificación genética de delincuentes
y el diagnóstico de enfermedades infecciosas
y genéticas.
|
Según
su condición más extrema, se pueden clasificar
en:
•
Termófilos: A medida que la
temperatura ambiente aumenta, la velocidad a que se
desarrollan las reacciones enzimáticas aumenta
de forma proporcional, lo que implica un desarrollo
más rápido del organismo. Esto sucede
hasta llegar a una temperatura máxima, por encima
de la cual ciertos componentes de la célula comienzan
a degradarse de forma irreversible, cesando el crecimiento
y sobreviniendo la muerte celular. Los hipertermófilos
como el Sulfolobus acidocaldarius se desarrollan en
temperaturas por encima de los 85º C. El más
resistente al calor de estos microbios es el Pyrolobus
fumarii que crece en las paredes de las fumarolas hidrotermales
submarinas. Se reproduce mejor en ambientes de 105º
C y se puede multiplicar en temperaturas de hasta 113º
C. Curiosamente, deja de crecer a temperaturas por debajo
de 90º C
•
Psicrófilo: Se desarrollan en
ambientes con temperaturas en torno a los 0º C,
siempre que el agua se encuentre en estado líquido,
gracias a que evitan la formación de cristales
de hielo en su interior. Chlamydomonas nivalis es un
alga microscópica que aparece en zonas de nieve
dándole a ésta un intenso color verde
o rojo. Esto es así porque vive en el interior
de las capas de nieve en estado vegetativo (verde) y
cuando las condiciones se vuelven imposibles, esporula
en grandes cantidades y sus esporas son de color rojo.
La Polaromonas vacuolata cuenta con una temperatura
óptima para el crecimiento de 4º C.
Algunos
psicrófilos hallados por investigadores en un
túnel de Alaska volvieron a la vida una vez que
se derritió el hielo que los rodeaba. Estas bacterias
habían soportado estar congeladas durante 32.000
años y pudieron regresar a la vida "como
si nada hubiera sucedido" a medida que se descongelaban.
|
|
•
Barófilos: son seres vivos que
se desarrollan en ambientes con presión muy alta.
Un ejemplo es el que se da en bacterias que habitan
las fumarolas o brechas de la corteza terrestre en el
suelo marino, a miles de metros de profundidad. Extraen
su energía del sulfato de hidrógeno y
de otras moléculas que emergen del suelo marino
mediante la quimiosíntesis, que no requiere de
la luz.
Tal
como las plantas, las bacterias utilizan su energía
para elaborar azúcares a partir de dióxido
de carbono y agua. Los azúcares les proveen combustible
y materia prima para el resto de las actividades de
los microbios, que, a su vez, sirven de alimento a camarones,
gusanos tubulares, almejas, peces, cangrejos y pulpos.
|
|
Todos
ellos están adaptados a un ambiente extremo de
oscuridad total; temperatura del agua variando entre
2° y 400° C (en las bocas de las fumarolas)
y presiones cientos de veces superiores que las de la
superficie del mar; además de altas concentraciones
de sulfatos y otros elementos nocivos.
•
Alcalófilos: Se desarrollan
en ambientes tan alcalinos (básicos) que parecen
un detergente concentrado, y suelen estar asociados
a sedimentos con una alta concentración de metano,
recordando a lugares como Marte, los cometas, o las
lunas heladas de Júpiter o Saturno.
•
Radiófilos: Soportan gran cantidad
de radiación, como un hongo negro que vive en
las paredes de Chernobyl, o como la bacteria Deinococcus
radiodurans. descubierta a 3,2 kilómetros de
profundidad, asentadas en rocas de uranio, de manera
que se alimentaban de su radiación, además
de elementos químicos similares a la lejía
y de la roca sólida de su entorno.
•
Metanógenos: son capaces de
generar metano (CH4), un gas combustible, en condiciones
anaeróbicas (sin oxígeno). Estos organismos
viven en el fondo de depósitos acuáticos
y en el rumen de algunos mamíferos herbívoros
(rumiantes).
|
En ríos con alta
acidez viven organismos con un nivel de pH equivalente
al ácido de una batería... |
•
Halófilos: Se desarrollan en
ambientes hipersalinos, como las del género Halobacterium,
que viven en entornos como el Mar Muerto y tienen forma
cuadrada. En organismos normales, la sal hace que mueran
por deshidratación debido a la ósmosis.
Si el entorno es salino, con mucha concentración
de sales, el agua del interior de las células
tiende a salir hacia su exterior. Es decir, se desecan
y mueren. Los halófilos cuentan con mecanismos
que albergan en el interior de sus tejidos concentraciones
de un soluto, compatible a las sales, mayores que en
el exterior. Así, el agua penetra por ósmosis.
•
Anhidrobiosis: Viven en ausencia de
agua. Ejemplo es el Selaginella lepidophylla.
|
• Xerófilos: estos organismos
se desarrollan en ambientes con muy baja humedad. En
el desierto de Atacama y a una altura de 5.800 metros
se ha localizado en el volcán Socompa una comunidad
de microorganismos que viven gracias al dióxido
de carbono (CO2), agua y metano que les proporcionan
las fumarolas volcánicas.
•
Acidófilos: Se desarrollan en
ambientes de alta acidez, como el Picrophilus. En California,
se han descubrierto microbios increíblemente
diminutos que viven cómodamente en un nivel de
pH tan bajo como 0,5, equivalente al ácido de
una batería, en el drenaje de las minas.
Aplicaciones Prácticas
de los Extremófilos
Los
polisacáridos bacterianos pueden ser utilizados
como espesantes, emulgentes o como principios activos
válidos para diversos tipos de industria, como
por ejemplo la alimentaria,la farmacéutica y
la cosmética.Las bacterias halófilas,
por otro lado, tienen un interés industrial,
sobre todo en el mundo de los detergentes. Por ejemplo,
las proteasas y las lipasas son dos enzimas que el grupo
de la Hispalense pretende caracterizar, y ambas son
muy importantes para la mejora de los efectos de los
detergentes, ya que la lipasa sirve para eliminar mejor
las manchas de grasa, y la proteasa para eliminar las
manchas de proveniencia proteica.
En
los años 70, Thomas Brock, encontró en
una fuente termal del Parque Nacional de Yellowstone
la bacteria Thermus aquaticus. Su resistencia al calor
permitió la creación de la técnica
de reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
Este sistema permite hacer copias de ADN, fundamental
para el desarrollo de la investigación biológica
y genética (por ejemplo, para detectar genes
de cáncer), el diagnóstico médico
o los análisis forenses. Las enzimas resistentes
al calor (termófilas) se han usado para obtener
ciclodextrinas a partir del maíz, lo que ha permitido
estabilizar sustancias volátiles, mejorar la
toma de medicamentos y enmascarar olores desagradables.
Los
organismos psicrófilos han dado lugar a mejoras
en sectores relacionados con el frío, como las
industrias del procesado de alimentos, los fabricantes
de perfumes y fragancias o los de detergentes para lavado
en frío. Los acidófilos permiten mejorar
la digestibilidad de granos en el estómago de
los animales, encontrándose de forma natural
en yogures y otros alimentos. Los alcalófilos
similares a la lejía, se emplean para fabricar
detergentes o para producir prendas vaqueras "al
lavado de piedra". Los halófilos, propios
de ambientes hipersalinos, se utilizan para aumentar
la cantidad de crudo extraído de los yacimientos
petroleros.
La
habilidad de la vida de aprovechar estos tipos de energía
geotérmica, genera interesantes posibilidades
en otros mundos, como la luna Europa de Júpiter,
que probablemente alberga agua líquida bajo su
superficie de hielo. Europa es estrujada y estirada
por fuerzas gravitacionales de Júpiter y los
demás satélites galileanos. Es posible
que la fricción de las mareas, caliente el interior
de Europa lo suficiente como para mantener lo que podría
ser el océano de agua líquida más
grande del Sistema Solar.
La
protoglobina (una forma primitiva de hemoglobina), hallada
en el extremófilo Aeropyrum pernix, se apunta
como un posible apoyo para la creación de sangre
artificial.
Referencia:
http://ciencia.nasa.gov
http://danival.org/600 microbio/8400extremofilos
|
|
|
|