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El cuerpo no esta diseñado
para vivir continuamente a alturas con poco contenido
en Oxígeno, como el Monte Everest con 8.848m… |
Mal
Agudo de Montaña (MAM)
A
medida que nos elevamos en altitud, la atracción
que ejerce la Tierra es menor con lo que la densidad
en volumen del aire es también menor, haciendo
que la presión atmosférica disminuya.
Esto hace que, aunque la concentración del
21% de oxígeno en aire permanezca invariable,
la cantidad que respiramos disminuye. Ello cual
conlleva una serie de cambios en la composición
de la sangre que afecta al cerebro y demás
órganos de nuestro cuerpo. Esta falta de
adaptación del organismo a la escasez de
oxígeno o hipoxia es conocida como mal agudo
de montaña (MAM), mal de montaña,
mal de altura, soroche o apunamiento.
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| Síntomas
El
mal de altura puede aparecer a los 2.400m sobre
el nivel del mar, aunque ello depende de numerosos
factores. A 3.000m un 30% de las personas lo sufren
y a más de 4.500 m (donde la presión
del aire es la mitad que al nivel del mar) afecta
al 70%.
Los
síntomas varían según las personas,
pero suelen presentarse de 12 a 24 horas después
de la ascensión, en forma de:
•
Vértigos.
• Cefalea (dolor de cabeza).
• Dificultad en la respiración.
• Trastornos del sueño en forma de
somnolencia o insomnio. También pueden presentarse
episodios de disnea súbita nocturna (despertarse
bruscamente con sensación de ahogo).
• Hipertensión.
• Náuseas y vómitos.
• Anorexia (falta de apetito).
• Cianosis (coloración azulada de la
piel).
• Pérdida de visión, especialmente
advertida durante la noche.
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| Como
consecuencia de alguno de los síntomas anteriores
se pueden producir otras complicaciones como la
congelación de extremidades o embolias. El
edema pulmonar de altitud o encharcamiento de los
pulmones, también se puede producir y en
relativamente pocas horas. Es debido fundamentalmente
a una mala aclimatación. Puede empezar con
dolor de cabeza, sensación de ahogo, tos
leve… para en 6 u 8 presentar un edema pulmonar
de altitud.
A
partir de un mal agudo de montaña mal atendido
puede aparecer también un edema cerebral,
muy parecido al pulmonar. Se suele ver en altitudes
superiores a las que aparecen los edemas pulmonares.
El alpinista empieza a tener mala coordinación
simplemente al andar, a no poder ponerse la mochila
y a padecer alucinaciones. Son los primeros síntomas
de un edema cerebral de altitud.
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Los
enclaves humanos más altos se sitúan
sobre los 4.500-5.000 metros, uno está en los
Andes y otro en el valle de Khumbu, cerca del Everest.… |
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Tratamiento
Por
lo general, el mal de altura es pasajero. Al reconocer
cualquiera de los síntomas anteriores se
debe:
•
Interrumpir la ascensión.
• Descansar.
• Beber grandes cantidades de agua o bebidas
isotónicas, que contribuyen a una mejor y
más rápida rehidratación, permitiendo
así una mayor circulación de la sangre.
• Dieta hiperglucídica, rica en hidratos
de carbono, féculas y azúcares por
su efecto profiláctico (fruta, galletas,
mermelada, ...).
• Analgesia suave, tipo aspirina o paracetamol.
El café, el té y las hojas de coca
no previenen la aparición del MAM, aunque
como estimulantes que son reducen evidentemente
la sensación de fatiga y originan un cierto
grado de bienestar.
Si
al cabo de un tiempo no se mejora, irremediablemente
hay que descender y continuar con el tratamiento
anterior, a la vez que se acude al médico.
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Una mala aclimatación
suele provocar un prematuro final de la ascensión… |
Prevención
del MAM. Aclimatación
•
Aclimatación a una altura de 3.000 m antes
de continuar la ascensión.
• Ascender paulatinamente. A alturas por encima
de los 2.500m, se recomienda no superar los 500m
de desnivel diario durante la pernocta, independientemente
de que, durante el día se alcancen cotas
más elevadas.
• Realización de entrenamiento específico
antes de emprender subidas por encima de los 4.000
o 5.000m, así como reducir los desniveles
diarios de ascensión y realizar descansos
diarios a una misma altitud.
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• La acetazolamida a dosis de 250mg cada 8
horas por vía oral, desde un día antes
hasta cinco días después de alcanzar
la altitud, ha demostrado ser útil para la
prevención del MAM.
• La dexametasona parece tener mejores resultados
y menor cantidad de efectos indeseables aunque su
uso es más restringido. Su dosis recomendada
es de 2mg-4mg vía oral cada 6 horas desde
el momento en que comienza la ascensión hasta
el tercer día después de alcanzar
la altura definitiva de permanencia.
• El tabaco, el alcohol y la fatiga aumentan
los riesgos al igual que vivir habitualmente en
altura, los disminuye.
Existen
una serie de patologías que contraindican
la participación en actividades de altura
de los afectados. Entre ellas, se encuentran: Epilepsia;
Insuficiencia respiratoria crónica; Enfermedad
coronaria inestable; Insuficiencia renal; Hemoglobinopatías
y anemias importantes; Antecedentes de edema cerebral
o pulmonar de altura; etc...
Dedicado
a todos mis amigos montañeros.
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| Referencias:
http://www.clinamen.cl/FAQ/Altura.htm
http://www.elalmanaque.com/turismo/salud/s8.htm
http://actualidad.terra.es/articulo/html/av2196038.htm
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