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Efectos
de una Explosión Nuclear
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El impresionante hongo
que se produce tras una explosión atómica
contiene cenizas y agua condensada altamente radiactivo... |
La
explosión de una bomba atómica es
un fenómeno físico que se basa en
la transformación de la masa en energía
según la famosa ecuación deducida
por Albert Einstein: .
La
suma de las masas de los átomos iniciales
implicados en la reacción nuclear varía
reduciéndose ésta, al ser menor la
masa del átomo final, convirtiéndose
la diferencia en energía.
En
todas estas bombas se libera una ingente cantidad
de energía en forma de calor y radiación
de todas las longitudes de onda. Como consecuencia,
se producen procesos convectivos en el aire y la
materia sólida (polvo) del suelo se levanta
en las proximidades de la explosión. Una
explosión de 20 megatones aras del suelo
produciría un cráter de 183m.
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| Algunos
milisegundos después de la detonación,
en torno a un 50% aproximadamente del total de energía
liberada por la fisión
nuclear o fusión
nuclear, se deposita por radiación electromagnética
en la masa de aire, volviéndose incandescente,
con un color rojizo debido al óxido nitroso,
la famosa bola de fuego. Dicha bola adquiere una
altísima temperatura de una forma vertiginosa,
alcanza temperaturas de 300 millones de ºC,
varias veces superior al de la superficie del Sol,
así como una luminosidad equivalente.
La
rápida expansión de la bola de fuego
genera una onda de choque como cualquier explosión,
pero de una potencia muy superior, ya que puede
aplastar o barrer edificios dañándolos
muy seriamente o destruyéndolos por completo.
Una bomba de 20 megatones no dejaría en un
radio de 20 km más que escombros, sólo
se salvarían las cimentaciones y construcciones
enterradas.
Por
su baja densidad, al estar a una elevadísima
temperatura, la bola asciende arrastrando una columna
de polvo y materiales vaporizados altamente radioactivos
mientras se va mezclando turbulentamente con el
aire circundante. Al llegar a la tropopausa (límite
entre la troposfera y la estratosfera) se ensancha
formando el característico hongo, que luego
deja su siembra radiactiva al precipitar en forma
de finas cenizas en los territorios a sotavento
de la explosión.
El
pulso electromagnético debido a intensa actividad
de los rayos gamma genera mediante inducción
una corriente de alto voltaje sobre antenas, vías
férreas, tuberías, etc., que destruye
todas las instalaciones eléctricas de una
amplia zona si la explosión se efectúa
a gran altura. Una detonación de 20 megatones
a 200 km sobre el centro de Estados Unidos destruiría
todos los circuitos eléctricos integrados
de ésta y parte de Méjico y Canadá.
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Bombas
de Fusión y Fisión
La
primera bomba atómica que se lanzó
ocurrió un 16 de Junio de 1945 en el campo
de pruebas de Trinity, cerca de Álamo Gordo
(Nuevo Méjico). Poseía una fuerza
destructiva de 20 kilotones, es decir, equivalente
a 20 toneladas de TNT (dinamita). Esta bomba estaba
constituida de uranio, al igual que se lanzaría
poco después sobre Hiroshima. Con el nombre
de “little Boy” (chico pequeño),
sólo necesitó convertir un gramo de
masa (aunque toda la bomba como mecanismo pesara
cuatro toneladas) para producir una potencia de
12´5 kilotones. Produjo la muerte de 120.000
personas de una población de 450.000 habitantes,
causando otros 70.000 heridos.
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Explosión
de bombas atómicas |
| Tres
días después cayó sobre Nagasaki
“Fat Man” (hombre gordo), una bomba
de Plutonio que duplicaba en potencia destructiva
a la anterior, pero que causó 40.000 muertes
y 25.000 heridos, además de varios miles
que morirían después debido a heridas
relacionadas, envenenamiento y radiación
residual.
Las
bombas fisión nuclear o bomba termonuclear
fusionan núcleos ligeros, isótopos
del hidrógeno, en núcleos más
pesados. Estos isótopos (deuterio y tritio)
son átomos de hidrógeno con diferente
número de neutrones en su núcleo,
que al fusionarse producen un átomo más
pesado de helio. La reacción en cadena se
propaga por los neutrones de alta energía
desprendidos en la reacción produciendo una
potencia de 100 a 1000 veces superior a la de Uranio.
La
primera bomba de este tipo se lanzó en un
atolón de las Islas Marshal en 1952. La temperatura
que alcanzó el punto cero (lugar de la explosión)
fue de más de 15 millones de grados, tan
caliente como el núcleo del Sol, durante
unos cuantos segundos, lo que provocó la
vaporización de dicha isla. Las últimas
bombas atómicas son las bombas de neutrones
que producen poca destrucción de estructuras
y edificios, pero mucha afectación y muerte
de los seres vivos incluso aunque estos se encuentren
dentro de vehículos o instalaciones blindadas
o acorazadas.
Referencias:
http://www.arrakis.es/~lallave/nuclear/introd~1.htm
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